Equipos
En Stock, el botón + de arriba. Pon el modelo, la capacidad, el color y la salud de la batería. El IMEI y lo que viene en la caja van en la ficha, si tienes encendida la revisión al recibir (más abajo).
El costo es lo que TE costó a ti, no lo que piensas cobrar. De ahí sale la ganancia después, así que un costo inventado se convierte en una métrica mentirosa.
Si lo pagaste en el momento, dile de qué cuenta salió el dinero. Si se lo quedaste debiendo al proveedor, se registra como deuda y aparece en Pendientes.
Muchas tiendas prueban el teléfono cuando entra: pantalla, Face ID, cámaras, carga, señal. Si es tu caso, enciéndela en Stock → Ajustes → «Revisión al recibir». Ahí decides si el interruptor viene encendido por defecto, si el resultado sale en la nota de entrega, y editas la lista de pruebas: quita las que no hagas, agrega las tuyas y ordénalas.
Con eso, al registrar un equipo (también en una permuta o cuando lo recibes como pago) aparece «Revisar este equipo». Apagado, la pantalla es la de siempre. Encendido, pides la ficha —serie y qué viene en la caja; el IMEI va arriba, con el botón para escanearlo— y todas las pruebas ya vienen marcadas en bien: si el equipo está perfecto, no tocas nada más. Solo abres la lista para marcar una falla o algo que no probaste.
Si registras varios equipos iguales de una vez, la revisión no se pide ahí (cada uno sí puede llevar su IMEI). Los revisas después, uno por uno, desde su detalle con «Revisar ahora». Ese mismo botón sirve para revisar un equipo que entró por un pedido o para corregir una revisión.
La ficha y la revisión quedan en el detalle del equipo, no en las notas, y en la lista de Stock un equipo con fallas lleva su aviso. Al vender con nota de entrega aparece «Incluir la revisión en la nota» (viene como lo tengas en Ajustes y lo decides venta por venta): con eso la nota dice cuántas pruebas pasaron, cuál falló y qué no se probó, tal como estaba cuando se emitió, y el cliente firma sabiendo qué se revisó. A un equipo perfecto no hace falta ponérselo; a uno con una falla declarada, conviene. El IMEI de la ficha llega puesto a la nota sin escribirlo otra vez.
Cada equipo puede llevar su IMEI, y no hace falta escribirlo: en «Nuevo equipo» toca «Escanear» y apunta la cámara a la etiqueta de la caja o de atrás del teléfono. La caja trae varios códigos (serie, número de parte, IMEI); la app los lee todos y se queda sola con el IMEI. Si el teléfono tiene dos líneas, guarda los dos IMEI de una vez.
Con un lector de códigos de mano (USB en la computadora o Bluetooth en el teléfono) es todavía más rápido: no hay que tocar nada. En Stock, escanea un equipo: si ya está en tu stock se abre; si no, se abre «Nuevo equipo» con el IMEI puesto. El lector tiene que estar en modo teclado, que es como vienen casi todos.
La app revisa que sea un IMEI de verdad (15 números con su dígito de control) y que ese teléfono no esté ya en tu stock: un mismo equipo no puede estar dos veces. Si ya lo vendiste antes y te vuelve, te dice cuándo y a quién se lo vendiste, y deja que entre de nuevo.
Si cargas varios iguales, cada uno lleva su IMEI: toca «Escanear seguidos» y ve pasando las cajas; se van llenando solos. Para vender, en «Nueva venta» escanea el equipo que se lleva y entra a la venta sin buscarlo.
La primera vez, el teléfono pide permiso para usar la cámara. Las imágenes se analizan en el mismo teléfono y no se guarda ninguna. Si dijiste que no por error: en iPhone toca «aA» en Safari → Ajustes del sitio web → Cámara → Permitir; en Android, el candado junto a maclo.store → Permisos → Cámara.
A un equipo que ya tienes le puedes poner el IMEI cuando quieras: ábrelo en Stock y toca «+ Agregar el IMEI».
Cada equipo puede llevar atrás una etiqueta con tu logo y tu nombre, el cuadro de garantía para poner la fecha y la firma al vender, el modelo y el IMEI en código de barras. Ese código lo lee el lector o la cámara: al vender, escaneas la etiqueta y el equipo aparece.
Diséñala una vez en Stock → Ajustes → «Etiquetas»: sube tu logo (la app lo pasa a blanco y negro, que es como lo imprime una impresora térmica), pon tu nombre, una segunda línea con tu Instagram o teléfono, los días de garantía, si lleva batería y condición o el precio, y el tamaño de tu rollo (50 × 30, 60 × 40 o 40 × 30 mm).
Al agregar un equipo, deja encendido «Imprimir la etiqueta» y sale al guardar. También desde el detalle de cualquier equipo con «Imprimir su etiqueta». Si cargas varios, salen todas juntas, una por equipo.
La impresora: una térmica de etiquetas conectada a la computadora (por ejemplo Xprinter, Zebra o Brother), con su programa instalado y el papel del mismo tamaño que elegiste. Al imprimir elige esa impresora la primera vez. Desde un iPhone se imprime en una impresora con AirPrint.
Si un equipo entró con una falla y lo vas a mandar a arreglar, ábrelo en Stock y usa «Mandar al taller». Sale de la vitrina mientras tanto: no se puede vender ni apartar, pero sigue contando como inventario, porque sigue siendo tuyo. Arriba, en Stock, aparece el bloque «En el taller» con cuántos son y cuánto dinero tienes fuera.
Cuando vuelva, «Registrar reparación». Las fallas que la revisión declaró salen ahí marcadas: desmarca la que no se arregló y agrega cualquier otra cosa que le hayan hecho. Pones quién lo hizo, la fecha y el costo, y de qué cuenta salió el dinero; si se lo quedaste debiendo al taller, se registra como pendiente por pagar.
El costo de la reparación SUMA al costo del equipo. Es lo más importante de todo esto: si no lo cuentas, Métricas te muestra una ganancia que no existe. Antes de guardar, la pantalla te dice en cuánto queda el equipo y cuánto ganarías al precio de hoy.
Lo que marques pasa de «falla» a «reparado» en la revisión, con la fecha y quién lo hizo, sin borrar que entró mal. En la nota de entrega sale como «Reparado antes de la venta» en vez de como falla, y lo que no se arregló sigue apareciendo como falla declarada: el cliente firma sabiendo exactamente qué se le hizo.
Si te equivocaste, cada reparación tiene «Deshacer»: vuelve el dinero a la cuenta y el costo del equipo baja. Solo mientras el equipo siga en tu stock; después de vendido, la reparación es parte de lo que te costó y no se toca.
También sirve sin mandar nada a ningún lado: si lo arreglaste tú mismo, registra la reparación con costo 0 y queda el rastro de lo que se hizo.
En Stock, el botón grande de «Nueva venta». Ahí armas la venta entera: agregas el equipo, los accesorios que se lleve con él, y eliges cómo paga — contado, crédito, apartado o permuta.
Tocar un equipo de la lista lleva al mismo sitio con ese equipo ya puesto. Es la misma venta, entrando por la otra puerta.
Pones el precio, quién lo compra y por cuál cuenta entró el dinero. El equipo sale del stock solo.
Puedes cobrar por varias cuentas a la vez: una parte en efectivo y otra por pago móvil, por ejemplo. La suma tiene que dar el total; si no cuadra, la app no te deja seguir, y eso es a propósito.
Desde «Nueva venta» busca y agrega todos los equipos que se lleva el cliente. Cada uno conserva su precio y lo puedes cambiar ahí mismo; la flecha del renglón abre su ficha para ver la batería, lo que te costó y cuánto ganas a ese precio, sin salir de la venta.
El cobro es uno solo por el total de todos, y el total de abajo es el que manda: arriba ves cuánto suman los equipos y en el carrito cuánto suman los accesorios.
Si te equivocaste, se deshace la venta completa de una vez. Un equipo suelto no se puede deshacer: el dinero entró junto y las cuentas quedarían torcidas.
Varios equipos van de contado. El crédito y el apartado son de un equipo cada uno, porque una deuda repartida entre dos teléfonos no se sabe de cuál es.
En «Nueva venta» agrega solo accesorios y deja la lista de equipos vacía. Se descuentan del inventario y el cobro entra a la cuenta que digas, igual que cualquier otra venta.
El precio de un accesorio se puede cambiar en esa venta sin tocar el del catálogo. Si lo regalas, ponlo en 0 y el renglón dice «Regalo»; si lo rebajas, al lado queda el precio de catálogo para que sepas cuánto cediste.
En la misma pantalla de venta, elige crédito. Defines la inicial, cuántas cuotas y cada cuánto. La app arma el plan de pagos y la deuda aparece en Pendientes con la fecha de cada cuota.
Si quien financia es una financiadora tipo Cashea y el cliente le paga a ellos, registras igual el abono en MaClo cuando lo recibas: el control de lo que falta sigue siendo tuyo.
De una venta a crédito, Métricas solo cuenta como ganancia la parte que ya cobraste. Es la única que está de verdad en tu bolsillo.
Si el cliente deja algo para que se lo guardes, apártalo desde el equipo. Queda fuera de la venta pero sin salir de tu inventario, y el abono entra a la cuenta que digas.
Cuando venga a buscarlo, completas el apartado y se convierte en venta. Si no vuelve, lo cancelas y el equipo regresa al stock.
Si lo acordado cambia —le encontraron un detalle al equipo y lo rebajaron, o el cliente pide unos días más—, abre el apartado y usa «Cambiar lo acordado». Ahí mismo corriges el precio, la fecha límite y la condición del equipo, sin cancelar nada: lo que ya abonó se queda donde está y el saldo se recalcula solo. Si el precio cambia, queda escrito en las notas de dónde a dónde y qué día.
Si la rebaja es tan grande que el abono ya cubre el precio nuevo, la app te dice cuánto le sobra y de qué cuenta se lo devuelves. El apartado queda pagado completo y listo para entregar.
Si te trae un equipo como parte del pago, ábrelo en Pendientes y usa «Recibir un equipo como pago». El equipo entra a tu stock con el valor que acordaron y ese mismo valor se descuenta de lo que falta; si vale más que la deuda, la diferencia se la devuelves en efectivo.
Si te equivocaste al recibir un equipo como pago, se deshace desde Cuentas: busca la línea que dice «Equipo recibido · no es dinero», deslízala y usa «Deshacer el pago con equipo». El teléfono sale de tu stock y el pendiente vuelve a quedar como estaba. Si al recibirlo le diste vuelto en efectivo, ese movimiento se borra aparte.
Si te trae más de uno, toca «Recibir otro equipo»: caben hasta cuatro, cada uno con su valor y su revisión. Todos entran al stock por lo que se los recibes, y lo que baja la deuda es la suma —hasta donde llegue lo que debía; lo que sobre se devuelve en efectivo. Si los primeros ya cubren la deuda entera, la app no te deja meter los demás ahí: ese teléfono no está pagando nada, es una compra, y va por su camino.
Los accesorios no entran en un apartado: como el equipo todavía no sale del inventario, tampoco se descuentan ellos. Se los vendes aparte el día que venga a buscarlo.
Elige permutar en la venta. Registras el equipo que entra con el valor que le diste, y ese valor se descuenta de lo que el cliente tiene que pagarte.
Si te pagan con más de un teléfono, toca «Recibir otro equipo»: caben hasta cuatro. Cada uno lleva su propio valor, su precio de venta y su revisión, porque cada uno es un teléfono distinto. Lo que se descuenta de la venta es la suma de todos.
Cada equipo que recibes entra al stock con su valor como costo, así que cuando lo vendas la ganancia sale bien sola.
Si solo te equivocaste en el monto (lo vendiste en 450 y quedó en 480), no la deshagas: corrígela. Toca la venta en la ficha del cliente, o desliza su cobro en Cuentas, y elige «Corregir el monto». Cambias el precio y dónde entró el dinero; el equipo sigue vendido, al mismo cliente y en la misma fecha. En Cuentas, el cobro queda con la nota «corregida: antes $480». Se corrigen las de contado; un crédito o un apartado se corrigen en su pendiente.
Se deshace la venta completa desde la venta misma: el equipo vuelve al stock, el dinero sale de la cuenta donde entró y la deuda, si la había, desaparece con sus abonos.
Si la venta fue la entrega de un apartado, no vuelve al stock: el equipo vuelve a estar apartado para ese cliente y el pendiente se reabre con los abonos que ya tenía. Nada de dinero se pierde.
Una permuta se deshace entera desde el cobro de la diferencia, en Cuentas: el equipo que entregaste vuelve al stock y el que recibiste —o los que recibiste— desaparece, porque nunca llegó a ser tuyo. Si ya vendiste, apartaste o mandaste al taller alguno de los que recibiste, la app te dice cuál y te pide deshacer eso primero.
Una venta de varios equipos se deshace con todos a la vez, también desde el cobro en Cuentas. Uno solo no se puede: el pago fue uno para todos.
No borres el movimiento de dinero por su cuenta para «arreglar» una venta. El movimiento es la consecuencia, no la causa: si lo borras suelto, el equipo se queda vendido y las cuentas dejan de cuadrar. La app te lo va a impedir y te va a decir esto mismo.
Clientes
En la pestaña Clientes. Un cliente se registra a propósito: al venderle, en el campo Cliente de la venta (lo buscas o lo registras ahí mismo, con su teléfono), o con «Nuevo cliente». Cada venta, crédito, apartado, permuta o pendiente que le hagas queda en su ficha, con lo que se llevó y lo que debe.
La app no adivina por el nombre: si escribes «Luis» y tienes dos, o no tienes ninguno, te pregunta quién es antes de guardar. Así una venta nunca cae en la ficha de otra persona.
Arriba ves cuánto te deben entre todos y cuánto de eso ya venció. Los filtros separan las tiendas (las que te compran para revender) de los clientes al detal, y los que tienen algo vencido salen primero.
Un nombre como «Contado», «Cliente» o «Consumidor final» no se registra: es lo que se escribe cuando no hay cliente.
En cualquier venta, el campo Cliente te sugiere los del registro mientras escribes; lo encuentra por el nombre, el teléfono o la cédula. Con el campo vacío te muestra los que compraron hace poco. Toca el suyo: queda elegido, con su teléfono, sus compras y si te debe algo, y «Cambiar» al lado por si te equivocaste.
Si escribes un nombre y confirmas sin elegir, la app pregunta «¿Quién es Luis?» con los que se llaman así. Eliges el suyo, lo registras como cliente nuevo o, si es al contado, vendes sin cliente. Solo un nombre completo que es de un único cliente se toma sin preguntar.
A crédito o en un apartado hace falta su cédula. Si su ficha no la tiene, el campo te la pide ahí mismo y queda guardada; su cédula y su teléfono van al crédito y a la nota de entrega sin escribirlos otra vez.
No importan las mayúsculas, las tildes ni los espacios de más: «luis rivas» y «Luis Rivas» son la misma persona.
Toca un cliente y abre su ficha: cuántas veces te ha comprado, cuánto ha gastado, cada equipo que se llevó con su IMEI y los accesorios. Si te debe, ves el saldo, lo vencido y cada pendiente con un botón para abonar ahí mismo.
Desde la ficha le escribes por WhatsApp o lo llamas. Si el número no es de Venezuela, guárdalo con su código de país (+1 305…) para que WhatsApp lo encuentre.
En la computadora la ficha se abre al lado de la lista: tocas otro cliente y cambia, sin ventanas encima.
En Clientes, escribe el IMEI en el buscador (con o sin espacios). Te dice a quién se le vendió ese equipo y cuándo, y te lleva a su ficha. Es lo que buscas cuando alguien vuelve con una garantía.
Al vender: en el campo Cliente toca «Registrar a…» (o «Es otra persona: registrarla»). Se abre ahí mismo, sin salir de la venta: nombre y apellido, teléfono, cédula, si es tienda o detal y, si quieres, la dirección para los envíos.
El teléfono se pide siempre: es lo que distingue a dos clientes que se llaman igual y con lo que le escribes por WhatsApp. La cédula es obligatoria para crédito y apartado; al contado es opcional, salvo que en Ajustes → Tu negocio prendas «Pedir la cédula al registrar un cliente».
Si el teléfono o la cédula ya son de otro cliente, la app te dice de quién y te deja elegirlo: casi siempre es la misma persona. La cédula se escribe como quieras (V-18.442.901, 18442901): se guarda igual y no se repite.
Con el + de arriba, en Clientes, das de alta a alguien antes de venderle: una tienda que va a empezar a comprarte. Pones si es tienda o detal, su teléfono, su cédula o RIF, su correo, la dirección para las notas de entrega y lo que quieras recordar de él.
Dos clientes activos no pueden tener el mismo nombre, el mismo teléfono ni la misma cédula: si pasa, la app te dice con quién choca. Si de verdad son dos personas con el mismo nombre, agrégale el apellido o un detalle.
Si un cliente no tiene teléfono, su ficha te lo recuerda con «Completar».
Un cliente no se borra: se archiva. Sale de la lista y de las sugerencias, pero sus compras y lo que debe siguen ahí. Lo encuentras en el filtro «Archivados» y lo puedes volver a activar.
Si la misma persona quedó dos veces (Ana y Anita, o mal escrita), abre su ficha y toca «Unir con otro». Si la app ve un parecido (mismo apellido y el nombre empieza igual, o el mismo teléfono o cédula), te lo sugiere arriba en la ficha.
Al unir eliges con qué nombre se queda. Sus compras y lo que debe pasan a ese, que completa lo que le falte (teléfono, cédula, dirección); el otro sale de la lista. No se pierde ninguna venta.
Si una venta no era de ese cliente, tócala en su ficha y elige «Pasar a otro cliente». Solo cambia de quién es: el dinero, el equipo y la fecha quedan igual. Una venta de varios equipos pasa entera, y si fue a crédito, lo que debe va con ella.
Las ventas que hiciste antes de tener Clientes guardaban solo el nombre escrito. No se pasan solas a ninguna ficha: en Clientes aparece el aviso «Tus ventas de antes» y las ordenas una vez.
Las claras (nombre y apellido que no se parecen a nadie, o el nombre exacto de un cliente que ya tienes) vienen marcadas: si una no, la desmarcas. Las dudosas —un nombre suelto como «Luis», o uno que se parece a varios— las decides tú: de quién es, otra persona o dejarla sin cliente. Si no todas son de la misma persona, las decides venta por venta.
«Contado», «Cliente» y parecidos no se registran. Lo que no decidas queda como hoy, con el nombre escrito, y puedes volver cuando quieras.
Dinero y números
Es lo que te quedó, no lo que vendiste: a cada venta se le descuenta lo que te costó ese equipo, y se suman los accesorios.
Arriba eliges Semana, Mes, Año o Todo. Cada uno empieza en cero —la semana el lunes, el mes el día 1, el año en enero— y con las flechas ves los anteriores, completos. La comparación es pareja: esta semana hasta el miércoles contra la semana pasada hasta el miércoles; octubre del 1 al 7 contra septiembre del 1 al 7. Tocar un mes del gráfico lo abre arriba.
De los créditos entra solo la parte cobrada. Por eso la ganancia de un mes puede subir sin que hayas vendido nada nuevo: son cuotas de ventas viejas que por fin entraron.
Si vendes accesorios, debajo ves cuáles se vendieron más en el periodo, con lo que te dejó cada uno, y cada venta de accesorios con su fecha y su cliente.
En Cuentas, el botón azul «Nuevo movimiento», debajo de tus cuentas, anota un gasto (sale de una cuenta) o un traspaso (sale de una y entra a otra). El traspaso no es un gasto: mover plata de efectivo al banco no te empobrece, y la app lo trata como lo que es. El + de arriba, en Cuentas, agrega una cuenta nueva.
Una salida puede ser del negocio (alquiler, servicios, publicidad, sueldos…), personal (para ti) o no ser un gasto (mercancía, el pago a un proveedor, dinero que pasaste a otra tienda tuya). Todas salen de la cuenta; en Métricas lo personal se cuenta aparte y lo que no es gasto no se resta: mira «Gastos personales» y «Gastos del negocio».
Cuando sacas dinero del negocio para ti —comida, salidas, viajes, la casa—, anótalo como gasto personal: en Métricas, «Tus gastos personales» → «Anotar», o en Cuentas → «Nuevo movimiento» → Salida → «Personal». Eliges en qué fue y el monto; el concepto es opcional.
Sale de la cuenta que digas, como cualquier gasto, pero no baja la ganancia de tus ventas: se ve aparte. En Métricas ves cuánto llevas este mes, qué parte es de lo que ganaste y en qué se te fue; en «¿Cuánto te quedó?», lo que quedó en el negocio después de los gastos del local y los tuyos. Cada mes empieza en cero: mientras va en curso, te dice cuánto te falta para cubrir los gastos del mes. Comprar inventario no cuenta como gasto.
Si quieres, ponte un tope al mes: te avisamos al llegar al 80 % y si te pasas, y nunca bloquea nada. El tope es tuyo, no de una tienda: si tienes varias, suma lo que sacaste de todas. El sugerido es el 40 % de lo que ganaste en promedio, para que siempre quede para reponer y para el local.
¿Anotaste antes una salida que en realidad fue para ti? En Cuentas, deslízala a la izquierda y toca «Clasificar». Solo se clasifican las salidas anotadas a mano: las de una venta, un pedido o la compra de un equipo ya dicen lo que son. En Cuentas, el filtro «Gastos personales» te muestra solo esas.
En Métricas, «¿Cuánto te quedó?» resta de tu ganancia los gastos del negocio que anotaste a mano en Cuentas (alquiler, servicios, sueldos…) y lo que sacaste para ti. Toca «Gastos del negocio» para ver cada salida que se resta, agrupada.
Una salida anotada sin decir qué fue cuenta como gasto hasta que la clasifiques: tócala ahí mismo. Si fue mercancía, el pago a un proveedor o dinero que pasaste a otra tienda tuya, elige «No es gasto»: sigue en Cuentas y el saldo no cambia, pero no se resta. También lo eliges al anotarla: «Nuevo movimiento» → Salida → «No es gasto».
Comprar equipos o productos con la app no es un gasto: es inventario. Tampoco pasa a serlo si después borras el equipo del Stock.
Cada mes empieza en cero. Mientras va en curso, te dice cuánto te falta para cubrir los gastos del mes y a qué ritmo vas: el alquiler se paga al principio y la ganancia llega a lo largo del mes. Un mes cerrado dice si te quedó o faltó.
Desde el movimiento, usa «Cambiar de cuenta». No hace falta deshacer nada más: la venta sigue siendo la misma, solo se corrige por dónde entró el dinero.
Desde la venta puedes generar una nota de entrega en PDF con los datos del cliente, el equipo y los accesorios que se llevó. Se la mandas por WhatsApp o la imprimes.
También se hace en una venta de solo accesorios o productos, desde «Nueva venta».
Si la venta fue de varios equipos, sale UNA sola nota con un número y todos los equipos dentro, cada uno con su precio, su batería y su IMEI. El IMEI se escribe por equipo al generarla.
Para las ventas a crédito la nota trae además el plan de cuotas, para que quede por escrito lo que se acordó.
Si el papel ya se lo llevó el cliente y hay que corregir un dato, se corrige sin cambiar el número: la nota nueva dice la fecha de corrección, así se sabe cuál de las dos manda.
Al final de Métricas está el resumen de la tienda, que puedes descargar. Y una vez al mes tienes el rewind: cómo te fue, comparado con el mes anterior.
Tus datos son tuyos: los puedes descargar cuando quieras, también si dejas de pagar.
Tu cuenta y tu plan
La prueba empieza sola cuando creas la tienda y no pide tarjeta. Mientras dura no te pedimos nada: el día antes de que termine sale arriba un aviso pequeño que se quita solo. Después es una mensualidad fija, sin importar cuánto vendas. Si tienes varias tiendas, es un solo plan para todas.
Si se te pasa la fecha, tienes unos días de cortesía en los que sigues trabajando normal, con un aviso arriba para pagar.
Pasada la cortesía no se borra nada: la tienda queda en solo lectura. Puedes consultar y descargar todo tu historial, y cuando pagas vuelve a estar como estaba.
Cuando toca pagar, arriba de cada pantalla aparece un botón «Pagar aquí». Si no lo ves, el mismo pago se abre al tocar «Nueva venta» o el «+», y también desde Cuentas → Tu plan.
Ahí eliges por cuánto tiempo (1 mes, 3 meses o 1 año) y cómo pagas. Cada dato —banco, teléfono, cédula, el ID de Binance— tiene su botón «Copiar», para pegarlo en tu banco sin escribirlo.
Por Pago Móvil se paga en bolívares a la tasa USDT del día. Por Binance, el monto va en USDT.
Cuando hayas pagado, toca «Ya pagué · avisar por WhatsApp»: se abre el mensaje ya escrito con tu tienda, tu correo, el plan y por dónde pagaste. Lo envías y listo: en cuanto confirmemos el pago, tu tienda se activa sola. Mientras tanto, arriba dice «Estamos confirmando tu pago».
Si tienes dos negocios distintos —un local de ropa y otro de perfumes, por ejemplo—, ábrelos como tiendas separadas en la misma cuenta. Entras con el mismo correo y la misma contraseña, y cada tienda lleva su inventario, sus cuentas, sus clientes, sus pedidos y sus números, sin mezclarse: lo invertido y el dinero de una no se suman en la otra.
Para abrir otra: Cuentas → Tus tiendas → Crear otra tienda. Le pones el nombre y qué vende. Empieza vacía y con sus cuentas en cero, y entra en tu mismo plan: un solo plan cubre todas tus tiendas, no pagas más por tener varias.
Para pasar de una a otra, toca su nombre: en el teléfono está arriba de cada pantalla, y en la computadora es el nombre de la barra lateral. Todo lo que registras va a la tienda que ves ahí. Cada teléfono y cada pestaña recuerda la suya.
Si vendes varias cosas en el MISMO local, no hace falta otra tienda: prende lo demás en Stock → Tu negocio → «También vendo».
En la pantalla de entrar, «¿Olvidaste tu contraseña?». Te llega un correo con un enlace que puedes abrir en cualquier dispositivo, no solo en el que lo pediste.
Si no te llega en unos minutos, revisa el correo no deseado antes de pedir otro.
Se hace desde Cuentas y te pide tu contraseña, porque no tiene vuelta atrás. Antes de borrar, descarga tu resumen: después no hay de dónde sacarlo.
Si tienes varias tiendas, borrar la cuenta se las lleva todas. Los datos se descargan de la tienda abierta: baja los de cada una antes.